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La realidad que generalmente no vemos, en nuestra Buenos Aires de todos los días

Esos ojitos me miraron y no pude evitar entristecerme, en por la realidad que les había tocado vivir. Ella caminaba con una pesada bolsa a sus espaldas, debería tener unos 14 años, y su hermano unos 10, ambos detrás de su madre que estaba unos pasos por delante revisando las bolsas de un árbol que se encontraba a sólo unos metros nuestro. Y sentí dolor, mucho dolor, por su pequeña espalda cargando un gran peso, por su carita cuando la levantaba y le costaba horrores hacerlo. Pensé que hacía mucho frío, que podría enfermarse, que me sentía afortunado por las cosas que tenía y con la familia que me había tocado nacer. Y no porque la familia de ella fuera mejor o peor que la mía, simplemente pensaba en que yo volvía de trabajar y que entraba a mi casa y dejaba mis cosas para ver a mis seres queridos. Que íbamos a sentarnos a tomar mate, o quizás charlar unas palabras o ver un rato de tele. No importaba todo aquello. Simplemente no podía sacarme de la cabeza que ellos iban a seguir caminan...

Poema Nº 20

Puedo escribir los versos más tristes esta noche. Escribir, por ejemplo: "La noche esta estrellada, y tiritan, azules, los astros, a lo lejos". El viento de la noche gira en el cielo y canta. Puedo escribir los versos más tristes esta noche. Yo la quise, y a veces ella también me quiso. En las noches como ésta la tuve entre mis brazos. La besé tantas veces bajo el cielo infinito. Ella me quiso, a veces yo también la quería. Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos. Puedo escribir los versos más tristes esta noche. Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido. Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella. Y el verso cae al alma como al pasto el rocío. Qué importa que mi amor no pudiera guardarla. La noche está estrellada y ella no está conmigo. Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos. Mi alma no se contenta con haberla perdido. Como para acercarla mi mirada la busca. Mi corazón la busca, y ella no está conmigo. La misma noche que hace blanquear los mismos árboles...

Ana

Ana, es tan corta la vida, y son tantas despedidas llenas de promesas vanas. Ana, ¿qué será de nosotros cuando caigamos y otros ocupen nuestro lugar? Ana, ¿dónde será la batalla próxima en que perdamos la guerra contra la soledad? Ana, volverás a escuchar las piedras que contra tu ventana lanzó la felicidad. Lanzó la felicidad. Ana, es tan corta la vida, quizás me vuelva mentira y no te conozca mañana. Ana, cuando te esconda un abrazo recuerda entonces el año en que forjamos la paz. Ana, quizás me marche y no vuelva, quizás me muera y no tengas que maldecirme jamás. Ana, te veo y me declaro culpable de desear tu presencia más que desear la paz. Ana, ¿qué hago yo con mis canciones, con el manojo de escarcha, con mis ganas de matar? Ana, ¿qué hago yo con las montañas de papeles que he firmado jurando morir o amar? Jurando morir o amar. Ana. Ismael Serrano

Un muerto encierras

Como tantas madrugadas encerrados en un coche, en una calle sin luz, una calle sin nombre, los dos frente a frente se miran despacio, tras dedicarse al amor y su trabajo. Secan su sudor, secan su sudor, tal como han aprendido, no han olvidado. Él piensa ya nada es lo de antes, la vida debe estar en otra parte, donde no la divisa porque ella le ciega con cárceles de oro, con amor sin tregua. Ya nunca volverán, ya nunca volverán, ya nunca volverán a hacer nada por vez primera. Ataremos bandadas de gorriones a nuestras muñecas, huiremos lejos de aquí, a otro planeta. Llévame donde no estés, un muerto encierras. Él le regala unas manos llenas de mentiras, ya no le parece tan bello el cuerpo que acaricia. Ayer eclipse de sol eran sus pupilas, hoy son lagunas negras donde el mal se hacina. Qué pena me da, qué pena me da, qué pena me da, todo se termina. Ella ya no ama sus vicios, le busca en los ojos, pasa un ángel volando y se encuentra con otro. Ayer sus dos brazos eran fuertes ramas donde...

Un fin de semana de locura

Viernes Después de trabajar llegué a casa muerto y me quedé dormido. Mi vieja me llamó para comer a eso de las 22. Ce tocaba con una de sus bandas y de todas las veces que tocó y me mandó un mail para invitarme nunca iba porque siempre era en provincia y lejísimos. Esos lugares a los que uno va pocas veces en su vida, jajaaja. En fin le había prometido que si tocaba en Capital iba a ir y de hecho así lo hice. No podía moverme porque vine muy cansado del laburo y hubiera preferido dormir que salir a ningún lado, pero valió la pena. Ce de nuevo la banda muy buena, suenan muy bien. Y otra cosa, creo que te había visto una sola vez tocar el bajo en alguna presentación, me encantó verte y la verdad me quedé sorprendido. Vos sabés que no es el tipo de música que me gusta pero reconozco que fue muy buena tu interpretación y la de tus compañeras también. Me encantó verte y poder estar otra vez, que los dos podamos contar uno con el otro, como antes. De a poco. Fin de la historia a las 4.30 am....

Sin explicaciones, sin palabras, ¿sin retorno? Finales abiertos como siempre

Estoy solo en esta ciudad tan grande. Buenos Aires como todos los inviernos no da tregua respecto a las cuestiones climáticas y hace días que llueve sin parar. El viento ha derribado varios árboles y la ciudad está triste, apagada, lúgubre. No sé si soy yo pero pocas cosas tienen sentido sin el calor de tus brazos cerca mío. Tu fantasma recorre cada centímetro de mi piel y me estremece con cada recuerdo, con cada palabra pronunciada, con cada noche en la que fuimos uno. Sin embargo hoy no sé donde estás. Muchas se parecen a vos por la calle, pero basta acercarse unos centímetros para realmente saber que es sólo mi inconsciente el que quiere encontrarte. Y sigo caminando cada vez con menos esperanzas, cada error es fatal y la confusión cada vez mayor. ¿Me estaré volviendo loco? ¿Porque me empecino en entender siempre hasta el último detalle de cada situación? Tal vez quisiste decírmelo y yo no me di cuenta, ponerme sobreaviso, que no fuera una sorpresa. Yo quizás lo sabía y no escuché t...

Mardel 2008

Y al fin nos fuimos de vacaciones, Martín lo logramos después de dos años volvimos. Mardel como siempre, el depto, y las cosas que vos y yo tenemos en común en esa ciudad, La Feliz. Sólo una diferencia esta vez, llevamos el auto! ¡Llevamos el auto!, jajaja, vos y yo sabemos lo que fue disfrutarlo y padecerlo, el Dunita. Más allá de que nos dejó una noche y hasta las siete de la tarde del otro día a pata, sumado a algunas otras cosas que le pasaron, nos hizo recorrer mardel de punta a punta y nos permitió encontrarnos con amigos y familiares. Un buen recuerdo queda de nuevo de unas vacaciones cortas, pero muy intensas, con otras edades, circunstancias, totalmente diferentes, mejores. Superaron como te dije ampliamente las de 2006. Increíbles los nuevos hits de esta temporada: Gil the world, Angel, el dúo que formamos cantando Luis Miguel en el auto con Estela y Val. Memorables las frases, la cantidad absoluta de boludeces que se nos ocurrieron esos días y lo que nos hemos reído no tiene...

Proyectos 2008. Un año que suena bien

Enero y los sueños renovados. Diciembre dejó en el la línea del tiempo los sueños realizados y aquellos otros que no. Y como siempre el ciclo vuelve a repetirse, se fue un año más. El debe y el haber tienen saldos diferentes pero mi conciencia no ha perdido la cordura aún. Sin embargo la despedida fue intensa, mientras miraba al cielo los fuegos artificiales me emocioné. Y las pocas lágrimas que rodaban por mi rostro, no pudieron contener a las otras que se convirtieron en un llanto sin consuelo. En ese lapso me acordé de mucha gente que a menudo veía, veo, otros que no tengo cerca. Todos ellos que quise mucho o quiero. Lo mejor fue el abrazo fuerte con mi hermano, que está siempre y me lo demostró una vez más. Pero sobre todo la sensación mayor fue de un gran presentimiento de que este 2008 va a ser muy bueno. Una época de cambios. Imagen: Gentileza imagebank.com

Táctica y Estrategia

Mi táctica es mirarte aprender como sos quererte como sos. Mi táctica es hablarte y escucharte construir con palabras un puente indestructible. Mi táctica es quedarme en tu recuerdo no sé cómo ni sé con qué pretexto pero quedarme en vos. Mi táctica es ser franco y saber que sos franca y que no nos vendamos simulacros para que entre los dos no haya telón ni abismos Mi estrategia es en cambio más profunda y más simple. Mi estrategia es que un día cualquiera no sé cómo ni sé con qué pretexto por fin me necesites. Mario Benedetti

La Navidad

La navidad, una época, una fecha muy importante, el balance del año, recuerdos de momentos vividos con gente que ya no está entre nosotros en cuerpo y alma o sólo físicamente, caras nuevas, ideas que se suman y sentimientos que permanecen intactos. Sentados en una mesa que nos reúne a todos, resaltando y manteniendo vivos los valores de la familia, comiendo mucho, compartiendo lo que prepararon todas nuestras madres (tías, abuelas, mamás), durante los días previos. Y bien digo, porque aprovechamos para acercarnos con los que por alguna razón teníamos algún conflicto, nos decimos cosas que durante el año no hubiéramos mencionado, nos perdonamos, nos abrazamos, y el clima es de amor y paz al pie de un árbol que espera el nacimiento de Jesús y llenarse de regalos para cuando sean las doce y terminemos de brindar, para los que creemos. Y ahí lo mejor, el feliz navidad, felicidades, los mejores deseos, los besos, los abrazos eternos, el brindis y ese sonido de las copas al chocar, y a lo m...

Una desconexión hacia la conexión

Fui al Tigre al final como quería. Había hablado con mamá y Rubén el domingo para ir los tres juntos pero al final por un tema de plata decidieron quedarse. Así que me fui solo a desconectarme y a conseguir mis plantitas como lo había planeado desde un principio. La verdad es que me sentí bien, busqué sensaciones, sentí la naturaleza, el viento en la cara, el sonido y la frescura del agua del río, tuve los cinco sentidos alerta para no perderme nada. Esos eran los momentos que había ido a buscar. Y logré en parte lo que quería. No era lo que tenía pensado, en referencia a la cantidad de gente que había y el ruido. Más bien quería algo tranquilo, verde, viento, pájaros, armonía interior y escucharme. Sólo ocurrió en ocasiones durante el paseo en lancha y cuando me acerqué un momento a orillas del río y escuchaba la banda de jazz y me sentía en algún clásico bar de algún pueblo alejado de la urbe de los Estados Unidos y sin conocerlo, como si estuviera participando de alguna película. Po...
OBELISCO. El símbolo de la Ciudad reunió a muchos porteños que se juntaron a disfrutar del sopresivo fenómeno. ¿Podemos hablar de otra cosa que no sea de nieve? Por Cristian Vazquez. De la Redacción de Clarín.com crvazquez@claringlobal.com.ar ¡No! ¡Claro que no! ¡Por supuesto que no! ¿Cómo vamos a hablar de otra cosa, si puede que sea la única vez en un siglo en que tengamos tal ocasión? Porque ayer nevó sobre Buenos Aires, y fue histórico y todo eso que ya dijo todo el mundo por ahí, incluida la tele. Es decir, la tele ayer casi no dijo otra cosa (y hoy sigue y seguirá varios días más). Eso nos recuerda algo que escribimos por aquí hace no mucho, de cuando llovió, llovió, llovió y siguió lloviendo. En ese momento nos admiramos un poco de la cobertura que la TV le daba a la lluvia y la tendencia a mirar por TV la lluvia que se podía ver por la ventana. Pero ahora no podemos decir lo mismo, porque este sí que fue un acontecimiento: nevó por primera vez en 89 años. Y tuvimos la ocasión d...

Meli...

Extraño tu contención, tus abrazos, tus besos, tus sonso, gestos o maneras de hablar compartidas, nuestras miradas que alcanzan para saber lo que nos pasa, saber que pensaaamos y decirlo al mismo tiempo, nuestras charlas de todos los días, o esas charlas a veces muy necesarias, tan particulares, tan nuestras. Comer juntos y vernos un ratito, aunque fuera el único en dos días, un mensaje para salir a la puerta o al patio a cagarnos de risa o fumar un cigarrillo. Me queda corto un día a la semana cada vez que podemos, en comparación a cinco Meli, te necesito. Me faltan consejos, cagadas a pedos, algún que otro golpe o palmada. El cable a tierra que me hace ver la realidad cuando me equivoco. La que le encuentra el lado positivo a las cosas cuando no lo tienen o yo no se lo encuentro. El otro día te miraba y pensaba en lo diferente que estás, en lo bien que se te ve, tan preocupada con tu relación, tan comprometida, tan enamorada, con ese brillo en los ojos cada vez que hablás de Seba, el...

Desde lejos y hace una semana y dos días

Han pasado 3 años, 36 meses, 144 semanas, 1095 días, 26 mil doscientas ochenta horas, 1.576.800 minutos y 94.608.000 segundos. Transcurridos junto a ustedes, de los que me llevé conmigo los mejores recuerdos. Y con ellos me sale recordar la biblioteca y los momentos vividos, buenos, increíbles, malos también, son mis compañeras de trabajo, Ceci que estás siempre, que le ponés el pecho y das la cara todos los días pase lo que pase por abrir la maldita biblioteca, por ser como sos, con tu apoyo siempre que necesité una mano, por nuestros desahogos juntos, en llanto o a las puteadas, por darnos ese aliento porque nos teníamos los dos, por cagarnos de risa, esas tentadas que duraban una hora, por los cigarrillos juntos, las comidas que no me olvido más, por las charlas esas que cuando nos poníamos eran durísimas!!, te quiero y gracias, por tantas cosas que los dos llevamos guardadas de lo que vivimos. Maryyy, por ser como una abuela para miii, por ser esa señora correcta que se sonrojaba ...

Vértigo

Recibiré postales del extranjero, tiernas y ajadas, besos, recuerdos. ¿Cómo están todos? Te echo de menos. Cómo pasa el tiempo... Seremos otros, seremos más viejos, y cuando por fin me observe en tu espejo, espero al menos que me reconozca, me recuerde al que soy ahora. Aquellas manos, aquella mujer, aquel invierno no paraba de llover, perdona que llegue tan tarde, espero saber compensarte. Estás tan bonita, te invito a un café, la tarde es nuestra, desnúdame. Tras el relámpago te decía: "Siempre recogeré flores en tu vientre". Otro hombre dormirá contigo y dará nombre a todos tus hijos. Ven, acércate a mí, deja que te vea, que otras primaveras te han de llevar muy lejos de mí. Vértigo, que el mundo pare, que corto se me hace el viaje. ¿Me escucharás, me buscarás, cuando me pierda y no señale el norte la estrella polar? Las frías mañanas en la facultad, tú casi siempre huías conmigo al bar, y me enfadaba si preferías el aula a mi compañía. Sobre la mesa botellas vacías, qué s...

Perfil de mi vida - Sólo parte de ella

Tiene 21 y está en segundo año de periodismo, y cuando le preguntan si le gusta la carrera afirma: “No sé si es a lo que me voy a dedicar el día de mañana, pero por ahí es el puente para escribir o hacer otra cosa”. Nació un 19 de abril de 1985 en la Capital Federal en el seno de una familia de clase media baja. Al año se mudó al Gran Buenos Aires, junto a sus padres a la localidad de Francisco Álvarez, a la altura de la parada Los palitos, nombre que sólo conocen los que allí han vivido o visitado a familiares o amigos, si iban en colectivo por supuesto. Allí, según cuentan familiares y amigos vivió los mejores años de su vida. Las grandes fiestas de cumpleaños, su comunión, los festejos de fin de año con toda la familia unida, para su visión de pequeño, aunque años después se sorprendiera al enterarse que no era todo como a él le hacían creer. La misma sorpresa que tuvo dos años después de mudarse a Capital, al regresar a su antigua casa alquilada, cuando se encontró frente a la pile...

Preguntas... Muchas veces sin respuestas... próximas

¿Cómo se consigue llegar a un nivel en dónde se conjuguen de manera armoniosa, el placer y la cotidianeidad que nos acecha todos los días? ¿Cómo se realizan las tareas que nos fueron asignadas o que elegimos en nuestro camino sin caer en la desdicha de la repetición? ¿Cómo se hace para dejar de preguntarse si las decisiones que uno toma a cada minuto son las correctas? ¿Cómo saber que sendero tomar cuando no se a dónde voy? ¿Cómo clarificar mis ideas en medio de la oscuridad total? ¿Cómo pretender encontrarte si no sé por dónde empezar a buscarte? ¿Cómo pretender que me tengas presente si ni siquiera sabés bien lo que me pasa? ¿Cómo correr los riesgos sin tomar los recaudos necesarios? Y aún tomándolos exponerse sin lastimarse? ¿Cómo caminar cuando se desea correr y cómo correr cuando quiero que mis pasos sean lentos, pausados, cansinos? ¿Cómo no desgarrar mi voz para decir lo que siento? ¿Cómo callar en el instante preciso?

Fuerte presión

Algo ejerce una fuerte presión sobre mi cabeza. No sé que es pero no encuentro la manera de contrarrestarlo. Y me hundo cada vez más, parecería no haber límites de profundidad, y sin darme cuenta el agua empieza a entrar en mis pulmones. Poco a poco empiezo a perder el aire que aún queda dentro de mi cuerpo. Sufro, hago mucha fuerza para salir a la superficie y eso me debilita más, el agua continúa entrando en mí ser, me ahogo y nadie puede ayudarme. Estoy completamente sólo, y de repente entro en un estado de letargo. Mis músculos comienzan a distenderse y mis manos, mis brazos y mis piernas ya no nadan hacia la superficie. Todo parece haberse calmado, me siento mejor y ya no me preocupo por morir, entonces me despierto. Y así pienso que los días serán mejores, que cada ayer será la enseñanza para vivir un mañana mejor. Que lo que hice mal trataré de no volver a repetirlo, que lo que me lastimó fue causa de mi mal accionar o simplemente, de las piedras que encontramos en el camino, y ...

De pie y cantando

Hacíamos el amor compulsivamente. Lo hacíamos deliberadamente. Lo hacíamos espontáneamente. Pero sobre todo, hacíamos el amor diariamente. O en otras palabras, los lunes, los martes y los miércoles hacíamos el amor invariablemente. Los jueves, los viernes y los sábados, hacíamos el amor igualmente. Por último los domingos hacíamos el amor religiosamente. O bien hacíamos el amor por compatibilidad de caracteres, por favor, por supuesto, por teléfono, de primera intención y en última instancia, por no dejar y por si acaso, como primera medida y como último recurso. Hicimos también el amor por ósmosis y por simbiosis: a eso le llamábamos hacer el amor científicamente. Pero también hicimos el amor yo a ella y ella a mi: es decir, recíprocamente. Y cuando ella se quedaba a la mitad de un orgasmo y yo, con el miembro convertido en un músculo fláccido no podía llenarla, entonces hacíamos el amor lastimosamente. Lo cual no tiene nada que ver con las veces en que yo me imaginaba que no iba a po...

No puedo dejar de pensar en vos...

No puedo dejar de pensar en vos y en todo lo que te está pasando. De un mes para otro las cosas cambiaron y con ellas tu vida, tu persona, tu forma de actuar. En que momento dejaste de cuidarte, de quererte y sentiste que de a poco todo perdía su sentido. En que momento que antes no me di cuenta, que pensaba que no todo era tan grave, que sólo el último tiempo que nos vimos o charlamos supe que de verdad lo era. Qué mal me pone no poder hacer nada, no saber donde estás, cómo estás, no poder darte alguna palabra de aliento, no poder escucharte y contenerte. Aunque de todos modos no estaría preparado para hacerlo, pero te quiero y me encantaría poder estar al lado tuyo. Pero también sé que es una etapa dura, que tenés que pasar, de la que si Dios quiere vas a salir bien, para poder mirar atrás y ya recuperada. Te repito, te quiero mucho, hace fuerza, que nosotros también la hacemos por vos!! Un abrazo y un beso fuertes y tan cálidos como esos que siempre nos dábamos. Hasta la vuelta.