Ir al contenido principal

Entradas

"Recuerdos que volvían hacia mí, en vagones cargados de recuerdos que hacían paradas en las estaciones de cada momento vívido."

Una foto que me recordó tantas cosas, cosas que no quiero olvidar. Que apareció entre otras, casi sin querer, por causalidad. Luego de no verla durante muchos años. Para recordarme de donde vengo y hacerme pisar más fuerte, para terminar de apoyar los pies sobre la tierra. Bastaba sólo situarse un momento en que aquella época y hacer un paralelismo entre esos años y el último vivido para darse cuenta de que no hacía falta descifrar que cualquiera escogería los primeros. Tal vez es sólo darse de cuenta de que pasan los años y uno crece perdiendo y ganando cosas en el camino. Camino andado y desandado durante el resto de nuestras vidas. Uno suma años, promesas de café a algún gran amor, kilos, canas, tristezas, desamores, y algunos enemigos o tal vez gente con la que no congeniamos, después de todo, no se puede llevarse bien con todo el mundo. Comprendemos que a veces es mejor quedarse con un recuerdo de lo vivido y no volver a buscar algo que nunca más se volverá a vivir. La muerte se ...

Casa vacía

Volver a casa si no estás, y escuchar el silencio de un invierno que se va. Silencio largo y oscuro que termina en mañanas que apenas veo al caer rendido sobre mi cama. Noches que mueren como yo, lentamente y con un dolor punzante cuando pienso en nosotros, cuando fuimos nosotros. En los espacios que llenábamos juntos mientras aquí habitaron sueños compartidos. Esos que se hicieron trizas después de las últimas palabras, las explicaciones de las explicaciones y cuando ya no había vuelta atrás. Noches amargas en las que las introspecciones son moneda corriente y los autorreproches una daga que atraviesa mi pecho y revuelve mis entrañas en una suerte de juego macabro y cínico. Noches de alcohol y de llanto contenido que se expresa con fuerza cortándome el aliento. Intento morir de pie como los árboles en el bosque, azotados por las inclemencias climáticas y casi no consigo levantarme de la cama para empezar de nuevo. Es en vano, aunque escuche tu mensaje en el contestador una y otra vez ...
Recuerdo aquellos años de mi infancia. Vivíamos con mi madre y mis hermanos en una casa muy humilde. Papá había muerto hace dos años y las cosas se habían vuelto bastante difíciles para nosotros. Teníamos lo justo y necesario para comer todos los días y satisfacer nuestras necesidades básicas. Mamá se iba muy temprano de casa y llegaba cuando los primeros grillos empezaban a cantar. Yo me ocupaba de mis hermanos menores de 8 y 5 años. Los llevaba a la escuela y los traía, hacía las tareas con ellos y de repente sin darme cuenta entraba en la mitad de mi adolescencia. No fueron tiempos fáciles y las alegrías y sinsabores se mezclan en mi mente de una manera absurda e inexplicable hasta para mí. Ese es un capítulo de esa época del que no me interesa hacer referencia en este momento. Considero que algunas cosas sólo deben contárseles a las personas cuando la relación que los une, sea cual fuera ésta, por medio de la plena confianza que la misma les confiere, les permita abrirse por comple...

Caelgloijior

Imagino y no imagino, pienso y unos instantes después me digo a mismo que no puede ser, me convenzo, saco conclusiones, me hago preguntas, las respondo y todo tiene sentido y nada tiene sentido en segundos o minutos. Sin embargo siempre vuelvo a pensar vuelvo a pensar en que si es posible, en que si puede ser, y que hace falta sólo un poco más de tiempo y que tal vez todo sea como espero. Siempre me da mucha intriga seguir conociéndote, terminar descubriendo el porque de tus excusas o los misterios, las preguntas no respondidas y las frases no formuladas. Vuelvo a pensar en tus miradas y las mías, y una sonrisa, una palabra, un gesto y momentos compartidos. Y mientras tanto sin más, te admiro. Admiro tus perfectas facciones de mujer completa, transparente, delicada, femenina, frágil. Y charlo con vos, y te escucho atentamente, y me pierdo, haciendo lo imposible por seguir escuchándote sin hacer evidente nada, absolutamente nada. No creo que lo logre del todo, o por lo menos algo. No l...

todos conocemos su historia

Hablan de ella en muchos lugares, su historia es más que conocida por nuestra sociedad y algunos dicen haberla escuchado también en algún viaje, en otros idiomas, en otros tiempos. Algunos le han agregado cosas, es muy difícil saber ya cual es la verdad, pero la esencia del relato está intacta. Dicen que su imagen es siempre igual, que sus rasgos siguen intactos desde aquel día, que sus facciones no muestran el paso del tiempo. Su pelo le cae por debajo de los hombros y le llega a los omóplatos y su figura es delgada y esbelta. Mide un metro, la misma altura que tenía hace 10 años cuando se perdió a los 4 años. Lleva puesta siempre la misma ropa. Su familia aún hoy la sigue buscando con la esperanza de que aparezca pero por alguna extraña razón ella nunca visitó a sus padres. Hay quienes la vieron jugando en su cuarto pero en el momento de comprobarlo no había nadie allí. Una tarde mientras jugaba con dos amigas desapareció de la plaza y papá y mamá jamás volvieron a verla. Sus cosas ...

¿Cómo te ves de acá a diez años?

¿Cómo te ves de acá a diez años? fue la pregunta que hizo mi profesor de Comunicación y esto fue lo que surgió. Diez años mucho tiempo, un ejercicio no muy fácil de hacer. Un momento reflexivo que genera grandes inquietudes y hace replantearse muchas cosas. Un poco más afianzado que ahora, trabajando por lo menos de relacionista público, tal vez viajando, o establecido en otro país, como España. Con una pareja estable, con proyectos para formar una familia o ya formada. Preguntándome cosas como hasta ahora, todo el tiempo, con la incertidumbre que eso conlleva, investigando, aprendiendo, conociendo. Rodeado de pocos pero buenos amigos y quizás disfrutando mucho como hasta ahora de ser sociable, de renovar los vínculos, siempre.

Agárrate de mi mano...

Llévame a volar. Tómame de la mano y no me sueltes. Déjame susurrarte al oído las cosas más encantadoras que hayas escuchado. Recorramos los lugares más increíbles de esta tierra, podemos ir donde tu quieras, las veces que quieras, sólo pídemelo. Surcaremos los cielos como dos estrellas fugaces y colmaremos de luz todo, por un efímero momento. Y después, cuando parezca que hemos desaparecido, seremos uno y nos fundiremos en único espectro. Soñemos juntos como nunca antes lo hemos hecho. Ten en cuenta que podemos proyectar con lo que quieras, no sabremos de límites, sólo nuestra imaginación. Al principio te parecerá poco, lo sé. Acostumbramos a no dejar caer barreras y paradigmas muy fácilmente. Verás que sin que te des cuenta tendremos el poder de verlo todo. Olvida recordar el tiempo y recuerda cada instante juntos.

Regresa a ti

Me gustaría que busques muy dentro tuyo para encontrar a esa adolescente que fuiste hace apenas unos años atrás. Dime quien era yo, un joven inexperto también. Quizás, tú tengas más información acerca de mí que yo de mi mismo. Haz un esfuerzo y recuerda quienes éramos juntos. Tal vez puedas reescribir parte de la historia que pisoteamos años después. Puede que todo eso sea en vano y que, de todo aquello no te quede más que la voz melancólica de un hombre acompañado por su guitarra, y a veces por un piano. Quizás no te quede nada, no lo sé.

Fin de la jornada... una inestimable confusión

Fin de la jornada. Día 16 del mes. Día 4 de la semana. Jueves. Nada fuera de lo normal. 6 de la tarde. Voy convencido a ver una muestra fotográfica en Palermo a las 21 que, en realidad, es el miércoles 23, pero aunque para enterarme de eso hay tiempo: faltan casi 2 horas y media. Me tomé el subte y me adentré en la vorágine y la desazón cotidiana que se padece en la mayoría de los vagones de la empresa encargada del servicio en las horas pico. Estación Palermo, casi sin querer, por estar mirando a alguna mujer, me paso, pero bajé bien. Estoy relajado. Pregunto en un kiosco dónde es Gorriti y me indican, sin demasiada exactitud, sólo la dirección en la que debía caminar. Tomo por Godoy Cruz y camino sin saber cuantas cuadras me restan. Sin apuro y sin buscarlo me pierdo en el paisaje. Los árboles, las casas, el sonido del tren a mi derecha. Saco fotos que guardo en mi memoria, esas que quedan muy grabadas porque uno las está viviendo. Hago muchas capturas y diferentes tomas. Establezco ...

Un fuerte nudo en el pecho... y un pasado que se une con el presente

Respiro profundo, la respiración entrecortada, La cabeza aturdida de tanto pensar, Las ideas separadas, distantes, un montón de caminos por unir. Necesidad imperiosa de buscar respuestas a muchas preguntas. De decir cosas que no se han dicho, volver a caminar por donde ya lo he hecho pero con mucho cuidado. Revelar cosas que aún están oscuras. Echar un manto de luz de a poco sobre todo aquello que hasta ahora no se deja ver. Poder ver y sentir, permitirme ver y sentir.

Me indigno cuando…

Hay injusticias Cuando los asesinos salen libres a la calle sin haber cumplido la totalidad de sus condenas beneficiados por las leyes irrisorias del menemato Cuando nos toman el pelo Cuando no nos escuchan Cuando se cagan en nosotros Cuando socavan nuestra moral y nuestros ideales Cuando creen que pueden hacer lo que quieren con nuestro dinero Cuando no se respeta a la gente Cuando miro a mí alrededor y a mi mismo al espejo y me doy cuenta de que en algún punto, en mayor o menor medida todos contribuimos a ser hoy la sociedad que somos. Cuando la vida del otro vale menos que el papel que está tirado en el piso Cuando viajo en colectivo y no paran en las paradas porque están llenos, como el chofer con el que viajé la semana pasada de la línea 64. Y aún más cuando una persona que está pidiendo por favor que le abran que necesita ir al hospital, casi llorando, tampoco lo hagan. Ni aún habiendo hecho espacio nosotros como pasajeros para que ella subiera. Pero por suerte gracias a la colab...

Urgente...

Urgente... es una palabra con la que vivimos día a día en nuestra vida agitada y a la cual le hemos perdido ya todo el significado. Urgente... es ya, un ritmo de vida… una forma de "pasar" nuestra vida. Urgente... es la manera más pobre de vivir en este mundo, porque el día que nos vayamos, dejaremos pendientes las cosas que VERDADERAMENTE fueron URGENTES. Urgente... es que hagas un alto en tu ajetreada vida y por un instante te preguntes: ¿Qué significado tiene todo lo que hago? Urgente... es que cuando camines por la calle, levantes la vista, y mires a tu alrededor; observes el cielo, los árboles, los pájaros y a la gente. Urgente... es que seamos más humanos… más hermanos Urgente... es que una mañana, te levantes temprano y veas salir el sol, sientas su calor y le des gracias a la naturaleza por darte un regalo tan grande. Urgente... ¡es que te sientas vivo en cuerpo y alma! que veas tus brazos, tus piernas, tu cuerpo, tu inteligencia, y de verdad ¡vibres con la vida! Urg...

Una meta, un camino

Un día las cosas parecían haber cambiado. Esta vez su mirada frente a la misma situación por la que había pasado durante la mayoría de su vida era diferente. Y lo sentía así porque por primera vez estaba enfrentando la realidad con la certeza de que había un cambio posible. Con la convicción de que podía mejorar. Una charla con alguien a quien quiere muchísimo, le había revelado la verdad. Y cuando se levantó la mañana siguiente, con todas la ideas dando vuelta de la noche anterior, con algunas cosas que ordenar, se dispuso a comenzar con lo que sabía que hace tiempo tenía que hacer. Había que empezar por algún lado, y lo mejor es hacerlo con las prioridades que siempre postergamos por diferentes motivos. El siempre supo como debía encarar el tema, pero hasta ahora le habían faltado las fuerzas y las ganas. Pero desde hace poco tiempo todo es real. Todo aquello lo entusiasmaba, le daba ánimo todos los días. Porque se había fijado una meta. Se proponía llegar a cumplir un sueño. A largo...

Los medios parecen sólo hablar del dengue

Los medios parecen sólo hablar del dengue. Dejaron de haber en la agenda otros temas importantes. Atrás quedaron la inseguridad o los irrisorios índices del Indec, o las estúpidas e insignificantes peleas entre nuestros nefastos políticos sobre las adelantadas y patéticas elecciones del 28 de junio. El mosquito que nos acecha a todos vino desde el norte y para quedarse, para matarnos a todos de miedo, asustarnos bien y que nos quedemos en casa, o por lo menos eso es lo que intenta la prensa en general, y noticieros en particular como el de 13 o más bien multimedios como Clarín. Con periodistas a quienes respeto mucho, pero que no comparto el tono amarillista con el que se trata o manipula la información. Información que nos llega a cada uno de nosotros, a nuestras casas y genera terror. Y en situaciones como éstas debe mantenerse la calma y actuar con prudencia y la misma “despreocupación” que se tuvo cuando la epidemia no estaba tan cerca nuestro. Aunque no por eso digo que no se haya...

Extrañaba...

Extrañaba. De verdad, mucho, sin ocultarlo, sin miedo a lo que dijeran los demás o como lo juzgaran. Extrañaba despierto y dormido. Y soñando. Y soñaba con no extrañar e igual lo hacía, era cuando más le sucedía. Cuando a veces trataba de borrar esa sensación de su mente, cerrando los ojos y tratando de pensar en cualquier cosa, era absolutamente en vano. Extrañaba. Sin miedo, sin consuelo, sin problemas, sin palabras. Llenando hojas y espacios vacíos. Permaneciendo en silencio o hablando. Extrañaba el todo y cada una de las partes. Extrañaba en pequeños e ínfimos y en cuantiosos y considerables detalles. Extrañaba porque sí, ¿Por qué no? Extrañaba con convicción y a veces con escepticismo. Extrañaba con nombre y apellido. En mayúsculas o con minúsculas. En imprenta o en cursiva. Con determinación e indeterminación. Con exactitud e imprecisión. Siendo lo más objetivo e imparcial como lo más subjetivo y personal que podía. No reparaba en tiempos ni espacios, no había tiempos ni espacios...

I won't give up! Cause I believe in dreams

Había soñado con vos anoche, y apenas me levanté vi tu imagen frente a mis ojos. Era muy real. Aún podía sentir tu perfume cuando me desperté con una sonrisa. Y me quedé con los ojos cerrados para no perderte, para que no te fueras, sólo para compartir un rato más juntos. Abrazados o sólo mirándote, algo que podía hacer durante horas. Contemplando esa sonrisa que ilumina esos hermosos ojos marrones. Sabés que yo te busco hasta despierto. Disfrutás de mi compañía y yo de la tuya, y me gusta que así sea. Me encanta tu manera de ser y a vos la mía. Tardaste poco en darte cuenta, que importaba el tiempo en este caso, tarde o temprano, antes o después, las cosas simplemente sucedían. Y como todo sueño hay que luchar para alcanzarlo. Y el camino puede ser complicado, pero maravilloso a la vez. Y como el amor, una promesa o como mantenerse firme ante un ideal y no perderse en el intento, requiere dedicación y perseverancia. Y sobre todo que te enteres, que no voy a darme por vencido. ...

Todo se desmorona...se derrumba

No tiene sentido decía el. Nada de esto. Si miro hacia atrás y recuerdo aquellos años, no puedo encontrar nada positivo. Ni en mi vida, ni alrededor mío. Pasé años ciego, pensando que todo estaba bien, buscando de alguna manera no reconocer todo lo que me pasaba y sucedía al mismo tiempo con las personas que estaban a mi lado. Pero tarde o temprano todo se paga. Tanta necedad junta no encuentra remedio en unos minutos. Nada se soluciona por arte de magia. Al contrario todo lleva tiempo. Meses, años, tiempo, valioso y pocas veces considerado tiempo. Sin lugar a dudas todo aquello que se había construido ladrillo por ladrillo con tanta dedicación y esmero se caía sin que nadie lo notara. Y cuando menos lo esperaba sucedió. Cómo debía ser, sin previo aviso, para sorprender, para que no pueda responder rápidamente, dejándome con las manos vacías y esa profunda sensación de haberlo perdido todo. Y cuando miro la construcción que tenía hasta hace un instante, sólo veo material deshecho, como...

Desde mi cama, miro la lluvia por la ventana

Miré por la ventana aquella lluvia, aquella noche, anoche. Una suave brisa refrescaba mis ideas y de vez en cuando alguna gota golpeaba mi cara. Pero parecía no molestarme, nada parecía hacerlo. Llovía torrencialmente pero yo estaba muy cómodo en la posición en la que me encontraba. La ventana abierta daba hacia la calle y mi mirada estaba centrada en algún punto del asfalto en la avenida. Llovía y en mi cama las cosas eran fáciles. Afuera sin embargo una mujer que tenía que llegar a su casa después de una cena con amigos corría para protegerse bajo un alero en la calle Defensa, y un San Telmo desolado la observa sin siquiera inmutarse. Un vagabundo que dormía en Santa Fe y Callao se despertó cuando empezaba a mojarse sin poder volver a conciliar el sueño. Y la vida en Buenos Aires transcurría sin sobresaltos. Llovía y en mi cuarto reinaba el silencio y yo pensaba. En Corrientes a la altura de Paraná un joven camina sin saber a donde va, sin importar la hora, siente la lluvia mojar tod...
Un intercambio de mensajes entre individuos. Un proceso que implica la transmisión de una determinada información. Una forma de relacionarse que todos usan y dominan a la perfección. La comunicación, fluye sólo a los fines personales. Poca es la búsqueda para lograr una vía de comunicación que se genere más allá de una conveniencia personal. Y se producen lo que podríamos llamar déficits comunicacionales, o falta de comunicación. O bien podríamos decir que la herramienta maravillosa que ha de ser el lenguaje, en cualquiera de sus formas, deja de tener consistencia y sustento en nuestros tiempos. Nadie parece prestar atención al otro, a lo que los demás necesitan, porque no es necesario escucharnos. Corremos para llegar al trabajo o cuando tenemos que irnos para casa, corremos para llegar a encontrarnos con alguien, o cuando volvemos. No hay un porque, una razón, una explicación que justifique estar tan apurados y no reparar en una hora, un minuto o quizás sólo unos segundos en nosotros...

Mi viaje al norte

Gente hermosa que conocí en mi viaje de Tucumán a Jujuy. Faltan Emi, Macu, Tami, Lu, Juli y Valen. Compartí también buenos momentos los dos primeros días con Claudio, Pablo y Rocío mis primeros compañeros de viaje.