Hablan de ella en muchos lugares, su historia es más que conocida por nuestra sociedad y algunos dicen haberla escuchado también en algún viaje, en otros idiomas, en otros tiempos. Algunos le han agregado cosas, es muy difícil saber ya cual es la verdad, pero la esencia del relato está intacta. Dicen que su imagen es siempre igual, que sus rasgos siguen intactos desde aquel día, que sus facciones no muestran el paso del tiempo.
Su pelo le cae por debajo de los hombros y le llega a los omóplatos y su figura es delgada y esbelta. Mide un metro, la misma altura que tenía hace 10 años cuando se perdió a los 4 años. Lleva puesta siempre la misma ropa. Su familia aún hoy la sigue buscando con la esperanza de que aparezca pero por alguna extraña razón ella nunca visitó a sus padres. Hay quienes la vieron jugando en su cuarto pero en el momento de comprobarlo no había nadie allí. Una tarde mientras jugaba con dos amigas desapareció de la plaza y papá y mamá jamás volvieron a verla. Sus cosas siguen intactas y el cariño de su familia también. La pequeña jamás regresará.
La niña es un mito y muchos la describen igual en diferentes situaciones, lugares y haciendo cosas muy diferentes.
Ha estado muy triste, y sus apariciones han dado que hablar. Su llanto permanecerá siempre en la cabeza de quienes la hemos escuchado. Y en nuestros sueños para siempre. Algunos simplemente no pudieron superarlo y acabaron con sus vidas o han muerto al poco tiempo de haberla visto. Muchos de nosotros continuamos aquí.
La nena no tiene destino porque ya lo perdió. La nena era dulce y buena, pero hoy ya no.
Su pelo le cae por debajo de los hombros y le llega a los omóplatos y su figura es delgada y esbelta. Mide un metro, la misma altura que tenía hace 10 años cuando se perdió a los 4 años. Lleva puesta siempre la misma ropa. Su familia aún hoy la sigue buscando con la esperanza de que aparezca pero por alguna extraña razón ella nunca visitó a sus padres. Hay quienes la vieron jugando en su cuarto pero en el momento de comprobarlo no había nadie allí. Una tarde mientras jugaba con dos amigas desapareció de la plaza y papá y mamá jamás volvieron a verla. Sus cosas siguen intactas y el cariño de su familia también. La pequeña jamás regresará.
La niña es un mito y muchos la describen igual en diferentes situaciones, lugares y haciendo cosas muy diferentes.
Ha estado muy triste, y sus apariciones han dado que hablar. Su llanto permanecerá siempre en la cabeza de quienes la hemos escuchado. Y en nuestros sueños para siempre. Algunos simplemente no pudieron superarlo y acabaron con sus vidas o han muerto al poco tiempo de haberla visto. Muchos de nosotros continuamos aquí.
La nena no tiene destino porque ya lo perdió. La nena era dulce y buena, pero hoy ya no.
Comentarios
por cierto,
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saludos cordiales;