Ir al contenido principal

Cambios


Y de pronto del caos conseguimos pasar a un gran estado de calma, que sentimos haber conseguido con el sudor de nuestra frente. Comienzan a modificarse algunas cosas, a aclararse ciertos panoramas. Y de repente logramos metas que creíamos imposibles. Y surgen sensaciones, emociones, y miramos para atrás a un pasado reciente con la frente en alto. Inevitables son los balances, y más a esta altura del año. Que podríamos haber hecho mejor, en que fallamos, y que haremos para cambiar y superarnos. Porque creo que de eso se trata, de buscar la mejoría todos los días. Afianzarnos, fortalecernos, perfeccionarnos, y no sólo en lo profesional o en nuestra carrera. Sino sentirse completo, en armonía con uno mismo y en la relación con los demás. Sin duda, siempre tendremos algo para reprocharnos, o quizás otros lo harán, es así, de las caídas se aprende. Y por fin erguidos ante la vida, mirar hacia delante, sin detenernos, aprendiendo a cada paso.

Comentarios

Anónimo dijo…
Bueno, me alegro de q puedas estar mejor!
La verdad q me pone muuuuuuuuy feliz q nuestros caminos se hayan cruzado...
Sabes q la vida es dificil, pero si fuera facil, seria aburrida... jeje
Te kiero mucho amigo del alama mia!
Se feliz o por lo menos lucha por eso....
Anónimo dijo…
Se trata tan solo de intentar que las cosas sean siempre un poco mejor.
Si logramos terminar, sintiendonos mejor de como empezamos, creo que ya eso es un gran paso hacia adelante.
Adelante, Fede!
Me alegro tanto de leerte bien...

Entradas más populares de este blog

Omran, el niño de 5 años de la ambulancia, símbolo del horror en Aleppo

Cuando los bombardeos son en escuelas, en hospitales, cuando en 4 años ya murieron alrededor de 10.000 niños con Omran, el niño de 5 años de la ambulancia, símbolo del horror en Aleppo algo mal me parece que estamos haciendo. Como ciudadanos de este mundo estamos fallando. http://www.clarin.com/mundo/Omran-Daqneesh-nino-conmueve-mundo_0_1634236569.html
Me siento frente a la computadora, es como agarrar una lapicera y e intentar escribir algunas líneas sobre un papel, sólo que en este caso es un poco más rápido y con diferentes sensaciones. Intento volcar algunas cosas que pienso, tal vez otras que ya pensé, maduré, trabajé. No hay nada, el vacío. No entiendo, todo lo que daba vueltas de repente desapareció. Lo que pueda llegar a expresar no me conforma, no me llena. Todo se convierte sin quererlo en un sinfín de vocablos inconexos, una oración con principio a la cual no le encuentro el final. Como ideas tal vez mezcladas, como engrudo en mi cabeza, las mismas que quizás no cierren, pero no hay nada claro. No avanzo, no retrocedo. Estoy estático. Caigo inútilmente en los lugares comunes de los que quiero escapar. Me sobran las ganas, pero no encuentro el camino, falta aceitar las palabras, cuidar la gramática. Me preocupo pero no me desvelo. De a poco todo se irá acomodando, tomando forma u ocupando su lugar.

Cielo estrellado

Miré al cielo y había miles de estrellas, casi las tenía a centímetros de la cara pero no podía verte. Me refregué los ojos con las dos manos para ver si mi vista me engañaba pero nada, e intenté de nuevo, y nada, entonces empecé a entristecerme. Siempre que te buscaba ahí aunque estuviéramos cerca o lejos te encontraba, porque para mí siempre brillaste con una luz diferente, una luz mucho más fuerte que las demás estrellas, las que te acompañaban, eso te hacía única y fácilmente identificable. Yo solamente miraba para nuestro lugar, por cierto, tu lugar, del que me dejaste formar parte, y sabía donde encontrarte. Pero esta vez, no había dudas, no estabas ahí. Seguramente si le preguntara a la gente, más de uno me diría que te vieron volar en un destello luminoso, atravesando la atmósfera, lo que otros llamarían estrella fugaz. Sin embargo yo prefiero tal vez, pensar que estás en otra galaxia, que otros firmamentos y quien sabe, porque no, otros ojos disfrutan de tu luz, radiante, plen...